La colección de Roberto Verino primavera-verano 2026 nace de la idea de equilibrio entre ligereza y estructura, entre lo esencial y lo expresivo. Las prendas transmiten calma y se construyen sobre una paleta de blancos rotos, arenas y negros profundos, interrumpida por acentos vibrantes y estampados primaverales. La sastrería continúa siendo protagonista: trajes ligeros, chalecos entallados y pantalones de pinzas se reinterpretan en tejidos más livianos, como lino, mezclas de algodón y lanas frías.
Las chaquetas y cazadoras de napa y ante se consolidan como piezas atemporales que refuerzan la calidad y el estilo propio, acompañando un armario estival de propuestas ligeras, pero con carácter. El punto, en versiones livianas y caladas, aporta textura y movimiento, sumando un matiz artesanal a los estilismos de verano. Cada look se concibe desde la versatilidad y la intuición, pensado para una temporada vivida con libertad y seguridad, bajo una idea de lujo silencioso, consciente y duradero.
